Pals, Can Rajoler Carrer Barri La Fàbrica, 4

Detalle de la Propiedad

Tipo Condición Ubicación Precio 2.950.000 € Superficie 763 m2 Dormitorios 6 Baños 8 Salones 2 Vestidor 3 Cocina - Office 1 Jardín - Patio 1 Porche 2 Piscina 1 Garaje 1

Descripción de la Propiedad

Espectacular finca en el corazón del pueblo de Pals, Baix Empordà, Girona, con una jardinería consolidada de  pinos, etc de más de 100 años. La magnífica masía que se vende totalmente rehabilitada, está ubicada en una parcela de 3.010 m2 de superficie, y tiene un total de 763 m2 construidos en planta baja y planta primera.

 

En el precio no están incluidos los muebles ni objetos de decoración.

En el pueblo de Pals (Baix Empordà – Girona), en la zona del ensanche,  se encuentra CAN RAJOLER, entre las calles Samària y Avi Rajoler, una finca con una parcela de 3.010 m2.

 

La construcción originaria de CAN RAJOLER data de antes del siglo XIX aproximadamente, aunque no conocemos el año exacto de la construcción inicial, ha vuelto a la vida de la mano de Cases Singulars de L’ Empordà y el proyecto de la arquitecta  Glòria Duran Torrellas que ha llevado a cabo la rehabilitación, el interiorismo y el diseño de los espacios exteriores y piscina.

 

CAN RAJOLER fue una de las pequeñas fábricas de manufacturas de cerámica artesanal que existieron en Catalunya a finales del S.XVIII y S.XIX, por este motivo la edificación dispone de zonas de fachada ventilada, que servían para favorecer el secado de las baldosas, así como de los hornos para su previa cocción,  que aún se conservan. De ahí también que el nombre de la calle sea La Fábrica y de la calle de atrás sea “ Avi Rajoler” ( Abuelo que hacía baldosas).

 

Las edificaciones que encontramos en la finca son, la construcción principal de planta baja y planta piso destinada a vivienda y una construcción auxiliar de planta baja donde se sitúa el SPA, una sauna, un gimnasio y un baño completo, así como un gran porche con salón, comedor y barbacoa.  Y un porche adosado a la fachada de la calle, destinado a garaje, con capacidad para cuatro coches.

 

Tras la rehabilitación, en la zona de día, en el cuerpo de dos plantas, se ha invertido la ubicación de la cocina para relacionarla con el jardín y la construcción auxiliar. Se ha creado un espacio más abierto y flexible que incluye sala, comedor y cocina, y la zona de noche en el cuerpo longitudinal de una sola planta.

En la planta segunda del cuerpo principal de la edificación, encontramos la suite principal con baño y vestidor, un baño de cortesía y un gran salón-estudio volcado a una terraza/porche con unas magníficas vistas a la colina donde se encuentra el núcleo medieval del pueblo de Pals.

En la crujía sobre el porche de entrada a la masía se distribuye una habitación y un baño.

 

Esta singular masía ha sido totalmente rehabilitada, equipada y amueblada. Dispone de un total 678 m2, 563 m2 construidos en la edificación principal y 115 m2 en la edificación auxiliar, pérgola –garaje de 58 m2,  dentro de una parcela  de 3.010 m2.

 

Su distribución es la siguiente:

 

A lo largo de la fachada de la finca que da a la calle La Fábrica, se dispone un  murete de piedra natural tan solo interrumpido por la puerta de acceso peatonal y por la puerta de acceso rodado, que dan acceso a la finca. Ambas son de hierro pintado y retro iluminado con el nombre de la masía y la dirección de la misma.

 

Frente al acceso peatonal un agradable camino bajo los pinos centenarios que combina césped y grandes piezas de Breinco discurre junto a la edificación auxiliar y nos lleva o bien a la entrada principal de la masía – a su derecha – o bien a la explanada en la que encontramos a la izquierda, una pérgola de aparcamiento para cuatro vehículos,  junto a la puerta de acceso rodado, y a la derecha,  la entrada de servicio de la casa.

 

Se ha mantenido la composición de las fachadas, donde destaca la recuperación de la piedra original  rejuntada con mortero de cal, así como la las celosías cerámicas tan características de esta vivienda y que nos remiten a su pasado cuando era una fábrica de piezas cerámicas. En el proceso de rehabilitación se han abierto nuevas balconeras y se han recuperado las originales que estaban tapiadas y que son de gran belleza por su considerable altura.

 

La entrada principal se realiza a través de un sorprendente espacio, un porche de entrada al que se accede a través de un gran arco abierto al exterior, bajo una cubierta inclinada a dos aguas, con vigas de madera y baldosa vista, presidido por numerosas lámparas PLUJA diseñadas por la arquitecta que firma el proyecto de rehabilitación, Glòria Duran, un gran sofá y un acogedor brasero.

Nadie queda impasible a este espacio, preludio del interior.

A este espacio de entrada se asoma desde la primera planta, un dormitorio con un baño, dotándolo así de muchísima luz.

 

Desde esta entrada, subiendo unos escalones, se accede al interior de la masía a través de un pequeño distribuidor donde encontramos la entrada de servicio, y un baño de cortesía, así como el acceso a una suite con baño completo, que antes hemos descrito como abierta sobre la entrada, y que da paso a un gran distribuidor.

 

Este distribuidor es desde el que se articulan las zonas de día y noche.  Aquí nace la escalera de acceso a la planta primera de la edificación principal, y está presidido por una original lámpara suspendida a modo de red de pescador que le da carácter. Escalera con barandilla de cristal y pasamanos retro iluminado,  cubierta a dos aguas con vigas de madera y baldosa vista.

 

La zona de día se distribuye en el cuerpo de dos plantas: en la planta baja, abierta a este distribuidor, la cocina y el salón comedor, en la planta primera la gran sala-estudio con chimenea suspendida, con una terraza exterior desde la que disfrutar de unas magníficas vistas al pueblo y un baño de cortesía.

 

En la planta baja, al frente del distribuidor, la cocina con salida al porche está abierta al comedor – un mueble diseñado por la arquitecta del proyecto Glòria Duran hace de separación –  y a su vez al amplio salón con chimenea. La chimenea, de hierro pintado y que ha sido diseñada también por Glòria Duran, conecta los dos ambientes, salón y comedor.  Todos estos espacios son abiertos y proyectados al jardín, con gran luminosidad, confort y relajantes vistas a la piscina y al frondoso  y verde jardín.

El pavimento de toda la planta baja, y el porche exterior es de cemento continuo.

El porche, dispone de dos zonas diferenciadas, la que tiene acceso directo a la cocina, que dispone de zona comedor y rodeando la casa, el porche presidido por un original sofá ideal para relajarse junto a la piscina. La piscina, con 138 m2, desbordante y con aguas turquesas, dispone de una cómoda escalera de obra y una zona solárium pavimentada con madera de ipe y ducha exterior.

La fachada principal sobre la piscina cuenta con un reloj de sol recuperado con un estudio previo de su  restauración con la Societat Catalana de Gnomònica.

El cuerpo longitudinal en planta baja se destina a la zona de noche. A lo largo del pasillo central encontramos 4 suites, una de ellas con salón y vestidor, todas ellas exteriores, con altos ventanales, dos de las cuales disponen además de vistas al jardín y la piscina. En la planta primera también encontramos la suite principal con vestidor y baño completo y en la crujía sobre el porche de entrada a la masía se distribuye una habitación y un baño.

En el exterior, el jardín con árboles y vegetación consolidada, dispone también de 1.800 m2 de césped donde disfrutar de la tranquilidad y privacidad, sin ruidos ni contaminación. Varios elementos armonizan a la perfección, el verde del césped, el azul del agua y la piedra de las paredes.

La edificación auxiliar, alineada al muro que delimita la finca y a la que se accede por mismo camino de breinco que da acceso a la masía, ofrece un magnífico porche con barbacoa, con  comedor y una zona de sofás con vistas al jardín.  En el interior, y situado en el espacio que era el antiguo horno de la fábrica, una zona SPA con una mini-piscina rodeada de pavimento de ipe, techo de cristal y dos tumbonas, invita a la relajación. Podemos encontrar además una sauna y un gimnasio.

Los criterios de la rehabilitación han sido fundamentalmente el respeto por la estructura existente, la potenciación y valoración de la luz natural, la interrelación entre los espacios exteriores e interiores y el trabajo con los materiales naturales y lo que representan: la solidez de la piedra, la calidez de la madera y la ductilidad del hierro.

 

La intervención por lo que hace referencia a los elementos existentes ha consistido en la recuperación de la piedra natural, tanto en las fachadas como en el interior, así como la recuperación de los pavimentos antiguos y los techos de vigas de madera tan característicos de estas construcciones y de los ventanales originales.

 

Se ha conjugado el respeto por todos estos elementos originales con los criterios de sostenibilidad y confort. En este sentido se han aislado los pavimentos y las cubiertas, se han sustituido las carpinterías por carpinterías de madera nuevas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo con cámara, también se ha diseñado toda la iluminación con tecnología LED. La climatización se lleva a cabo  mediante radiadores y splits, con sistema de aerotermia para clima y agua caliente y se ha complementado con la aportación de 2 chimeneas.

Esta casa es un ejemplo de cómo reunir el encanto de una casa de pueblo tradicional, con todas las comodidades actuales y un interiorismo contemporáneo.

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Características de la Propiedad

Volta Catalana
Iluminación LED
Vigas de madera
Barbacoa
Aislamientos térmicos
Paredes de piedra
Chimenea
Cerramientos de madera
Pavimento original
Aire acondicionado
Doble vidrio con aislamiento térmico
Techos abuhardillados
Calefacción
Arcos restaurados
Iluminación decorativa

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